jueves, 16 de mayo de 2013

Testimonio de sanidad

Agradecerle a Dios por su infinito amor y testificar que es un Dios de milagros es para mí una gran bendición. Compartir con mis hermanos en la fe y mis padres espirituales Richard Rodríguez y Carmen de Rodríguez por la oportunidad de poderles manifestar que Dios es nuestro sanador por excelencia y que en la iglesia de Dios se  producen los milagros.

A principios del año 2012 fui víctima de un accidente de tránsito, dejándome como resultado perdida del conocimiento, padecimientos del síndrome de latigazo cervical y miofacial de cintura escapular, a partir de entonces me mantuve con dolores muy fuertes a nivel de la cervical y contracturas del trapecio frecuentemente. Estando bajo indicaciones médicas, tratamientos y terapias, realizándome en su mayoría todas las existentes en el área de fisiatría, en la cual no veía resultados, y me informaban que éste padecimiento era un proceso muy lento el cual podría durar de 8 a 15 años. En conversaciones con los pacientes que asistían a los mismos centros de rehabilitación, me confirmaban esta información y algunos de ellos ya cumplían con ese tiempo, me llenaba de angustia y llegaba a desesperarme por los dolores, le decía al Señor que yo no quería esto para mí. En oportunidades no podía  levantarme de la cama y mi vida se había  limitado a dejar de hacer cosas que frecuentemente hacemos todos los días (movimientos, caminar en desniveles, cuidados de las niñas, del hogar, conducir vehículos, entre otros).

En oración y clamando a Dios, venía siempre a mi mente la palabra que sale de la boca de nuestro Pastor: “No es la voluntad de Dios que nosotros como cristianos y creyentes en la fe estemos enfermos y en condiciones físicas adversas” , en mi caso por este proceso, y junto a mi esposo, al cual le doy gracias, porque él siempre me decía  “declara la palabra, tú estás sana por las  llagas de Cristo, no aceptes esos diagnósticos, porque el Dios a quien tú le sirves no te dejará avergonzada” y constantemente me lo decía en un culto o en el  servicio, “Dios te va a sanar”.

El día martes 02 de abril de 2013, al finalizar el culto de oración, yo estaba realizando mi servicio en la iglesia y mi esposo me llamó y me dijo “ven para que  nuestro pastor ore por ti”, el pastor  venía bajando del púlpito y me le acerque diciéndole que orara por mí, por los dolores y el problema de la cervical, él lo hizo, oro al Señor y  desde ese momento pude experimentar el poder de Dios sobre mi vida, cayendo al piso y por espacio de 30 minutos  aproximadamente me mantuve allí, parte de mi cuerpo temblaba y sentía en mi cabeza una fuerte presión,  al levantarme y durante el camino a casa aún parte de mi cuerpo no lo podía controlar, el brazo derecho y manos temblaban y se movía  mi cabeza de un lado a otro, me incline y dije a mi Dios: “Gracias porque me estás sanando”. Al despertar el día siguiente había desaparecido en su totalidad todos los dolores y pude levantarme sin dolor de la cama y hacer los movimientos y cosas que no había hecho por más de 1  año, y dando gracias a Dios una vez más, me llenaba de gozo al ver el milagro depositado en mí.

Mi esposo me dijo vas a ir a las terapias e inmediatamente le dije que no, que estaba sana, él dijo tienes que ir a testificar lo que Dios hizo en ti. Fui a consultar a la fisiatra, manifestándole que Cristo me sanó y ella con incredulidad me dijo, “bueno amen, pero igual  tengo que explorarte y verificar", accedí y escuché cuando salió de su boca “¡Aleluya!, no tienes nada, desaparecieron unos nudos que tenías en cada lado", fue tocando, buscando y no encontró nada, luego bajo a la parte del trapecio y tampoco sintió ni palpó las contracturas que tenía desde hace mucho tiempo esas zonas.

¡A Dios sea toda la gloria, la alabanza y agradecimiento por mi sanidad!; a ti que estás leyendo esto, quiero decirte que Dios no hace acepción de personas y si lo hizo conmigo también puede hacerlo contigo, no dejes de perseverar y de creer por tu sanidad.

¡Dios te bendiga!

Gracias.....

Ivonne de Vivenes

martes, 14 de mayo de 2013



Me llama mucho la atención el hecho de que muchas personas afirman que la salvación no se pierde, sin embargo yo creo que una persona que descuida su salvación la puede perder, porque la palabra de Dios en apocalipsis 3:5 dice que al que venciere no borraré su nombre del libro de la vida, indicando esto que el nombre se puede borrar; además dice la escritura que el que persevere hasta el fin será salvo. Lo que quiero enfatizar en este mensaje es la dificultad de perder la salvación cuando realmente Jesús y el Espíritu Santo están en tu corazón y mostrarte argumentos que demuestran que Dios no quiere que nadie se pierda, sino que procedan al arrepentimiento.

La biblia dice en Hebreos 2: 1-2   “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos.  Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” yo creo firmemente que si una persona no cuida su salvación la pierde, pero en cuanto a Dios es difícil que esto suceda debido a que él no quiere que nadie se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9). El problema no es si Dios quiere que te pierdas, el problema es si tú te quieres perder, ya no depende de Dios que te arrepientas, depende de ti y de tu deseo de ir al cielo.
Hay que entender esto, Jesús no vino a condenar al mundo, vino para que el mundo sea salvo por él (Juan 3: 17), demostrando esto que desde el punto de vista divino Dios desea la salvación de todos, tanto de los impíos como de los que asisten a la iglesia y que se encuentran en condición de pecado. Usted no ve a Jesús enviando al infierno a nadie, al contrario, su mensaje es de salvación, restauración, liberación, de amor y misericordia para que nadie se pierda; No obstante, vemos personas que piensan que gente perversa deben morir (delincuentes, homicidas, inventores de males), pero según la justicia de Dios no deben morir todavía porque no han conocido la salvación, si hay personas que necesitan estar vivos son ellos, para que el sacrificio de Jesús les salve.

Quiero que sepas esto, la biblia en su plenitud nos demuestra a un Dios misericordioso que envía al Espíritu Santo a convencernos de pecado, de justicia y de juicio, un Dios que no te desecha sino que borra tus rebeliones y sana todas tus dolencias y que no hay nada que hayas hecho que la sangre de Cristo no logre perdonar. Si no estás bien con Dios, corre y arrepiéntete de todo corazón, porque nuestro Señor inmediatamente te limpiará y perdonará tus pecados, no aceptes ninguna condenación de Satanás, recuerda que él te perfeccionará cada día y jamás uses la misericordia de Dios como excusa para practicar el pecado, porque perderás la salvación, no porque Dios no te ame, sino porque tú no creerás que él pueda salvarte, perdonarte y transformar tu vida. 
                                                   
¡Recuerda! Jesús es fiel y justo para perdonar nuestros pecados. Pastor Richard Rodríguez.

martes, 23 de abril de 2013



Efesios 1: 1-18 “Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos”.

En esta nueva oportunidad hablaremos acerca de este poderoso pasaje de biblia, en el cual nos refiere que Dios puede dotarnos de un espíritu de sabiduría e inteligencia espiritual que, a diferencia de cuando no le conocíamos, no podíamos ver ni entender, ya que no teníamos fe y por lo tanto no se nos   había imputado. Es por ello que cuando una persona asiste por primera vez a la iglesia, la palabra que se predica o las cosas que allí se hacen pueden parecerle locas y hasta aburridas, pero no porque ello sea así, sino porque aún no le ha sido revelado la sabiduría e inteligencia espiritual para comprenderlas.

El versículo 15 de este mismo capítulo nos reseña dos cosas muy importantes para recibir la revelación de Cristo y de su iglesia como son la fe en el Señor Jesucristo y el amor para con todos los santos. El primero habla de colocar toda nuestra confianza en Jesús y en todas las cosas maravillosas que él puede hacer en nosotros. Es sencillo, es tener fe en el Señor Jesucristo. El segundo punto habla que debemos amar a todos los santos sin importar diferencias ni a que denominación pertenezca, el amor debe ser genuino y sin fingimiento por los hermanos aun y cuando no pertenezcan a tu misma iglesia, esto también incluye el amor por el servicio en la iglesia.

La porción citada de la Biblia nos habla de ser alumbrados los ojos de nuestro entendimiento, aquí puede entenderse que aparte de nuestros ojos físicos tenemos ojos espirituales que nos dan la habilidad de ver las cosas en el espíritu y es por ello que debemos desear que nos sea revelado el espíritu de sabiduría para poder ver mas allá de lo que nuestros ojos físicos pueden ver; no tenerlos representa un  peligro, ya que un creyente que no puede ver con sus ojos espirituales no podrá ver la bendición, la justicia, la santidad ni aun el propósito y el llamado que Dios tiene para él. Dios es el único que puede alumbrar los ojos de nuestro entendimiento para ver salud donde hay enfermedad, prosperidad donde hay pobreza, y mas allá, para visualizar las maquinaciones del diablo  y así destruir sus obras. Cuando no han sido alumbrados los ojos de tu entendimiento estarás ciego y lo que podrás ver son las obras que hace satanás  y no las que hace Dios en ti. Él nos alumbra los ojos de nuestro entendimiento  para que conozcamos cual es la esperanza a la cual  nos ha llamado, porque no nos llamo Dios a angustia, tristezas, desanimo o desesperación, él nos llamo a esperanza porque la esperanza nunca te dejará avergonzado.

En el versículo 14 podemos notar que Dios ha adquirido una posesión y estos somos nosotros quienes hemos creído, y aunque aun somos atacados, pasamos pruebas, problemas y circunstancias llegará el día cuando Dios mismo libere totalmente a su pueblo. Entonces, ¿Qué debemos hacer nosotros que ya han sido alumbrados los ojos de nuestro entendimiento? No desmayamos, ni nos apartarnos del camino del Señor sino tenemos esperanza y aguardamos hasta que seamos totalmente liberados, bendecidos, sanos, prosperados y tengamos victoria en todas las áreas de nuestras vidas.

Finalmente efesios 1:19-20 nos habla que hay un poder que hay para nosotros y es el mismo poder que operó en Cristo resucitándole de los muertos y este poder también puede operar en ti levantándote de la enfermedad, del fracaso, de la miseria, problema matrimonial, o situación económica .

La iglesia en Cristo está totalmente completa y ese es el deseo de Dios, que vivamos a plenitud, que tengamos victoria en nuestro matrimonio, con nuestros hijos, en nuestra economía pero para eso debemos permitir que Dios alumbre los ojos de nuestro entendimiento para que lleguemos a conocer todas las cosas buenas que Dios nos ha concedido.

miércoles, 10 de abril de 2013


En la actualidad muchos cristianos no están viviendo conforme al nivel de la nueva creación en Cristo, ya que sólo la utilizan para ir al cielo, y mientras están en esta tierra viven en derrota y miseria, habiéndoles Dios entregado todas las herramientas para que tengan éxito en todas las áreas de su vida, esto acontece porque no han aprendido a usar la nueva vida que Dios les dio.

Todo hijo Dios debe mirarse como un sacerdote que tiene la capacidad de orar a Dios para vivir al nivel de la nueva creación, es por ello que no puedes vivir en derrota y miseria porque eres un linaje especial. La palabra de Dios nos enseña en Efesios 1:3 que Dios nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, ahora bien ¿Cómo una persona que Dios bendijo con toda bendición en lugares celestiales va a vivir con toda maldición en lugares terrenales? La razón es porque no han aprendido a usar la bendición que Dios les ha dado, pues  no podrás disfrutar de esta hasta que tú creas que eres bendecido.

Si perteneces al Reino de Dios, no puedes operar como si fueras del reino de las  tinieblas hablando enfermedad y derrota, puesto que ahora tú fuiste trasladado a un nuevo reino. Muchos cristianos están en un reino de vida y salud, pero viven como si fueran unos miserables, porque no se han rehusado a que las leyes del antiguo reino sigan rigiendo sus vidas. Resulta claro que el deseo de Dios es bendecirnos, sin embargo mucha gente no prospera porque tiene un alma en miseria y no viven una vida de santidad, no se dan cuenta que la verdadera prosperidad está en servirle a Dios, pues tú no podrás derrotar al diablo a menos que primero tomes la decisión de abandonar el pecado y te sometas a la ley de vida de Cristo.

Si tú eres hijo de Dios, entonces también tienes derecho legal a la herencia que él te ha dado. Al recibir a Cristo, en ti fue depositada  una vida muy grande, por lo tanto no hay excusa para estar triste, derrotado y amargado, pues Dios te hizo apto para enfrentar toda situación, él no te da prueba más grande que la que tú puedas resistir. Apreciado lector examínate ¿Estás tú viviendo el nivel de la nueva vida en Cristo?

¡Dios te bendiga!. Pastor Richard Rodríguez.

jueves, 4 de abril de 2013



Es la voluntad de Dios que a todas las personas se les revele el misterio de Cristo y la iglesia, que cada creyente pueda entender que fue llamado a  hacer el bien y a caminar en las obras que Dios preparó para ellos de antemano, como lo explica Efesios 2: 10. Muchas personas no tienen éxito en su vida cristiana porque les cuesta dejar de hacer sus propios planes para caminar en las obras que ya Dios preparó para ellos.

La vida en el evangelio es fácil y sencilla, el que hace lo bueno le va a ir bien, pues en la medida que tú camines en las obras de Cristo vas a poder salir de toda situación que te esté dañando, porque en Jesús ya Dios preparó para ti la santidad, la sanidad, la paz y todo lo que necesitas para vivir en victoria sobre esta tierra. Si todavía no has llegado al lugar de bendición es porque no estas caminando en las buenas obras que Dios preparó.

Dios te acercó al pacto y las promesas por medio de la sangre de Cristo, él nunca se aparta de ti, tú eres el que se aleja. Muchas veces Dios permite que te pasen ciertas situaciones para que te acerques más a él, porque es en Cristo donde se encuentra tu bendición y tu sanidad, recuerda que aunque todos te abandonen, Dios no te abandona ni se divorcia de tu vida, él te ama con tus errores y defectos, siempre está cerca de ti, su deseo es vivir en nosotros y restaurar cada área de nuestras vidas.

Acércate a Dios como tu papá, si has hecho lo malo entra a la presencia de Dios con confianza y confiésale tu pecado, ya que por  medio de Cristo tenemos entrada al Padre, no a un verdugo que está esperando que hagas lo primero malo para golpearte. El problema del hombre es que al pecar se aleja de Dios y no entra más a su presencia, ignorando que él es un Padre bueno y amoroso que perdona a todo aquel que se ha arrepentido de sus pecados.

Amado lector, mientras tú sigas llevando tu propia manera de hacer las cosas te va a ir mal, nunca pienses que Dios no te ha querido bendecir, sencillamente es que él bendice son a los que están alineados a Cristo y camina en las obras que Dios ha preparado de antemano. No hay manera de perder si tú caminas en las buenas obras que Dios preparó en Jesucristo. El evangelio si funciona, si te va mal es porque el que no está funcionando conforme al evangelio eres tú, pues el deseo de Dios es que tú sea bendecido. Te invito a que conozcas más a Cristo él te quiere llenar de amor y quiere que camines en las buenas obras que él preparó para ti.

jueves, 21 de marzo de 2013



Llegará un tiempo en tu vida donde vendrán situaciones o circunstancias que no necesariamente las envía satanás, sino que el mismo Dios las permite para limpiarte y formar tu carácter. Al principio no entenderás porque te suceden, pero a medida que pase el tiempo te darás cuenta porque Dios permitió el quebrantamiento en tu vida.

Dios en su misericordia permitirá  que venga el quebrantamiento a nuestras vidas para que le busquemos y le conozcamos. Él quiere que comprendas su sabiduría y entiendas lo que está haciendo en ti, que muchas veces te pasará por el fuego no para dañarte sino para purificarte y limpiarte; y  que seas de bendición a otros. Te va a enseñar a confiar en él.

Primeramente Dios quiere que confíes en él en medio de cualquier circunstancia que estés pasando, porque llegará un tiempo donde nadie te pueda ayudar ni tender la mano y te darás cuenta que la única salida es buscar al Salvador de tu alma, a Jesucristo, el único que puede restaurar todas las cosas y que por medio de su sangre perdonó todos tus pecados, borró todas tus rebeliones y sanó tus dolencias. Jesucristo siempre está dispuesto para librarte de cualquier situación difícil.

Dios necesita quebrantar tu vida, debido a que muchas veces estás tan ocupado en ti mismo y piensas que todo estará bien porque hoy estás feliz y estable e ignoras las maquinaciones de satanás. Dios es tan bueno que permite que el diablo quebrante tu vida para que puedas buscarlo  y él logre salvar tu alma y sacarte del pozo de la desesperación, de la angustia y la esterilidad espiritual.

No esperes que venga lo malo a tu vida; una enfermedad, un divorcio o la destrucción del hogar para buscar a Jesucristo,  sino búscalo y confía en él   teniendo un corazón contricto y humillado ante su presencia en los buenos momentos y de esta forma serás librado de los planes que satanás tenga para ti. Clama a Dios ahora que estás bien  y prepárate para que cuando  el enemigo venga como un río el ángel de Jehová levante bandera de victoria sobre tu vida y estés lleno de esperanza y seguro que Dios no te abandonará.

Si por algún motivo te sientes solo, desesperado y piensas que Dios no te va a perdonar porque has pecado, quiero decirte que Dios es un Dios misericordioso, que él es amor,  que te perdona   si te arrepientes y te vuelves a él. No hay pecado ni circunstancia  de la  cual Dios y la Sangre de Jesucristo, derramada en la cruz, no te puedan sacar y recuerda que  el propósito de Dios es formar nuestro carácter en medio de cualquier circunstancia.

¡Dios te bendiga!  Pastor Richard Rodríguez.      

martes, 5 de marzo de 2013


Como pastor  siempre estoy meditando y  observando el carácter de las personas, entendiendo que muchas de ellas intentan sinceramente ser transformadas y restauradas, saben que Dios quiere bendecirlas, pero, sin embargo, pasa el tiempo y no pasa nada en ellas y quiero en esta  oportunidad llevarte a reflexionar acerca del hecho de saber que la bendición está en Jesús, y de esto la biblia nos dice en Efesios capitulo 1 que "Él nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo…" Fíjate que ésta bendición es en Cristo, y es mi anhelo que puedas comprender,al leer este escrito, que Jesús no te dio una religión mas, sino que te dio la vida para vivirla, disfrutarla y tener  completa victoria en cada área .
Observa  como en el  libro de Efesios el apóstol Pablo señala una cantidad de promesas sólo para los santos y fieles, dice que Dios te bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo y no solo eso, sino que además promete reunir todas las cosas en Cristo y te hizo sobreabundar en sabiduría e inteligencia espiritual. 
Dios te dio bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo, y te puso en alto,  significa que te levanto y te puso por encima de cualquier problema o circunstancia, te llevó al lugar más alto de victoria y de bendición  ¡Aleluya! Pero como podemos ver, hay cristianos que viven en derrota, miseria y frustración, porque viven tan metidos en ellos mismos que no pueden darse cuenta que les va mal, y esto se debe al hecho de no tener intimidad con el dador  de la vida, Jesucristo, el único que puede darte la estabilidad emocional y espiritual que necesitas para prevalecer.
Si pudiéramos  entender que la bendición no la obtendremos haciendo las cosas como pensamos  o cada quien a su manera, ni por emociones, sino buscando a Cristo de corazón. Y tal vez te preguntarás   ¿Cómo puedo vivir en Cristo en este mundo tan adverso?  Sencillo, teniendo comunión con él, orando a Dios, humillándote en su presencia hasta que esa situación se ponga en línea con lo que Dios dice y una vez que lo consigas seguir orando para que la bendición se mantenga, porque es necesario entender que sin Jesús nada podemos hacer.
¡Determínate a vivir y disfrutar tu vida en Cristo!