lunes, 12 de septiembre de 2016


¿Por qué a mí? o ¿Dónde está Dios? son algunas de las interrogantes que sueles expresar a diario y sobre todo cuando estás atravesando circunstancias verdaderamente difíciles, capaces de robarte la paz, el gozo y la estabilidad que Dios desea que tengas en cada problema que te toca enfrentar, pero cuando logras entender que detrás de cada prueba viene una gran recompensa y que en medio de la desesperación debes de agradecer en vez de lamentarte y llorar, lograrás salir victorioso y con el reino de Dios establecido en tu vida. Hoy te daré 7 tips que te ayudarán a encontrar y establecer el reino de Dios en tu vida:

EL REINO DE DIOS ESTÁ CERCA DE TI: En el libro de Deuteronomio 30:11-15, dice que el reino de Dios no está lejos de ti, por el contrario, está muy cerca, está en tu boca y en tu corazón, por lo tanto, ninguna circunstancia por muy mala que sea puede determinar quien serás o a donde llegarás en la vida, lo que declares con tu boca es lo que determinará quien serás y que conquistarás. No te afanes ni desesperes, es solo cuestión de tiempo, ser muy persistente y tener mucha fe lo que te permitirá llegar hasta las metas y sueños que Dios te ha dado.

EL REINO DE DIOS ESTÁ EN OBEDECER LA PALABRA DEL HOMBRE DE DIOS: Es cierto que tu mirada debe estar enfocada en Jesús, pero ten siempre presente que las bendiciones serán desatadas en tu vida por la declaración profética de un hombre de Dios. Un ejemplo de esto fue lo que aconteció en Sarepta, cuando Elías dirigido por Dios profetizó sobre la viuda y conforme a la obediencia y la fe de esta fue bendecida por el Señor (1 Reyes 17: 8-16). En la boca de un verdadero hombre de Dios puede estar el milagro que estas esperando.

El REINO DE DIOS ESTÁ EN TU POSICIÓN: En efesios 2: 4-7, habla sobre el amor y la misericordia de Dios, a pesar de tus fallas ya él te ha dado el privilegio de estar sentado en lugares celestiales junto con Jesús, pero está en ti adoptar esta posición de hijo, mostrarte con fe y autoridad ante la adversidad y vivir conforme al diseño que Dios ya preparo para ti.

EL REINO DE DIOS ESTÁ EN LA BENDICIÓN DE ABRAHAM: Por medio de Cristo la bendición de Abraham te ha alcanzado y por la fe puedes sobreponerte a toda circunstancia adversa, tú ya eres bendito y puedes triunfar en todo, solo debes creerlo y declararlo y por la fe te será concedido (Gálatas 3:13)

EL REINO DE DIOS ESTÁ EN LA SANGRE DEL NUEVO PACTO: En Hebreos 12: 20-24 nos enseña que la sangre de Cristo es la garantía de que él cumplirá todo lo que un día te prometió y representa la mayor muestra de su amor por ti.  

EL REINO DE DIOS ESTÁ EN LA CRUZ: Cuando Cristo murió en la cruz convirtió esa cruz en el reino de Dios, lo mismo sucede en cada prueba que te toca atravesar, en vez de quejarte o renegar, adora y da gracias a Dios, porque te aseguro que detrás de esa tormenta viene tu más grande recompensa y el mejor tiempo que podrás vivir en esta tierra.

¡Dios te bendiga!

Pastor Richard Rodríguez.

domingo, 4 de septiembre de 2016


El pueblo de Dios está llamado a vivir sumergido en el reino de Dios, que es real, inconmovible y poderoso, el diseño original del hombre es que su vida sea dirigida por las múltiples riquezas y propósitos que este reino les puede brinda, pero la realidad es que muchos aunque van a la iglesia y se conducen conforme a su palabra, viven a merced de la ruina, el fracaso, las maldiciones y enfermedades, estos resultados dan a conocer que no están experimentando la revelación del reino de los cielos en su vida y viven fuera de la voluntad de Jesús, sin gozar de todos sus beneficios, cuando el deseo de Dios es que éste se revele con poder y autoridad  en cada uno de nosotros.

Tal vez te preguntarás ¿Cómo tu vida puede ser dirigida por este reino? Jesús nos dejo una llave espiritual que abre las puertas del cielo para que su reino inconmovible se revele a nosotros, esa llave es el Espíritu Santo, es una llave de poder y autoridad que abre el reino inconmovible de Dios y por medio de Él podemos disfrutar de la vida de victoria, justicia y paz que ha sido diseñada para nosotros. También nos dejó armas espirituales como la oración, el ayuno y la vigilia, que nos ayudarán a derribar cualquier circunstancia adversa y a vencer en las batallas que nos toque enfrentar en nuestro caminar.

Amigo lector, a través de este escrito lo que deseo transmitirte es que no hay circunstancia, problema o adversidad que pueda dominarte, cuando el reino de los cielos llega a tu vida desplaza la ruina, el fracaso y los problemas, para llenarte de paz, gozo y amor. Este reino quiere tomar el control de tu vida y tu familia por eso en esta hora te hago un llamado para que abras tu corazón a Jesús, pídele que te invada con este reino de bendición y comienza a vivir conforme a este, en santidad, paz y abundancia.

¡Dios te bendiga!


Pastor Richard Rodríguez

martes, 16 de agosto de 2016

En esta vida existen dos reinos; uno es el reino de las tinieblas y el otro el reino de los cielos, en el reino de las tinieblas reina la enfermedad, la ruina, la miseria, el fracaso, el divorcio, la fornicación, el adulterio y la muerte. Tal vez suene un poco duro, pero todos venimos de este reino y sin darnos cuenta algunos éramos usados para matar, robar y destruir. En ocasiones este reino se apodera de las personas de tal manera, que puede hacerlos perder el sentido y dejarlos en un estado de abandono total, porque con este se manifiesta todo lo impuro, lo diabólico y lo sucio.

Pero Jesucristo fue manifestado al mundo y consigo también el Reino de los cielos (Mateo 4:17). Cuando Jesús vino a la tierra, también vino la sanidad, la paz, el amor, la trasformación y la prosperidad. Dice en la biblia que por donde Jesús pasaba dejaba abundancia y  bendición y es eso lo que él quiere darte hoy, solo tienes que abrirle tu corazón para que pueda entrar junto con el reino de los cielos y mudarte a esa vida de abundancia que él te ofrece.

Querido amigo lector, dice en la palabra de Dios que aquellos que hemos entregado nuestro corazón a Jesús fuimos trasladados del reino de las tinieblas al reino de Dios, me pregunto entonces ¿Por qué causa tendríamos nosotros que seguir viviendo en derrota, en miseria y en ruina? Tal vez esto se deba  a que muchos cristianos hoy en día,  aunque le abrieron su corazón a Jesús no han visto sus bondades en sus vidas, porque a pesar de haberse cambiado de reino estaban tan sumergidos en tinieblas que se acostumbraron a vivir en su antiguo reino y  no han podido hacer la transición espiritual, es decir, no le han sacado provecho a los beneficios que Dios les brinda.

El reino de los cielos es la provisión de Dios para que podamos vivir en la tierra, como si viviéramos junto al padre en los cielos;  uno de sus secretos es que al principio no se ve, pero si somos perseverantes y fieles a su palabra este terminará por manifestarse de una manera inimaginable. Es por eso que es comparado con un grano de mostaza, que vino a ser las más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece viene a ser las más grande de todas las hortalizas y sin darnos cuenta invade nuestras vidas  hasta transformarlas por completo.

Mi mensaje para ti que estás leyendo estas líneas, es que no te dejes llevar por lo que ves ahora, simplemente siembra el reino de los cielos en tu vida y cuando menos lo esperes verás una bendición inimaginable que arropará todo lo que ves, y te digo siembra, porque es así como actúa este reino, es como una semilla que germina y crece sin que te des cuenta. Este Reino es un misterio y se recibe por fe, porque tiene el poder darte espiritualmente lo que en lo natural no tienes. Así que, querido amigo, no sigas atacando tus problemas con religión y dogmas, simplemente pídele a Dios que traiga su Reino a tu vida, empodéralo en tu casa y en tu familia y sobre todo cuida tus actitudes, porque son estas las que cierran o abren el Reino de los cielos en nuestra vida.

¡Dios te bendiga!

Pastor Richard Rodríguez. 


lunes, 25 de julio de 2016

Querido lector, en esta oportunidad quiero enseñarte acerca de un gran hombre de Dios que cambió la historia de su pueblo, reformando y trayendo un nuevo tiempo de restauración, te hablo de Nehemías. La biblia en el transcurso del libro de Nehemías nos relata como él fue el instrumento para propiciar la intervención divina de Dios a favor de Jerusalén.

La condición del pueblo de Jerusalén era de derrota, desidia y ruina pero para ese tiempo Dios despertó el espíritu de Nehemías con el propósito de restaurar los muros de Jerusalén, es por esto que este hombre de Dios en el momento que se enteró de la condición de su pueblo se inquietó, oró y confesó el pecado de su pueblo.

Él fue movido a provocar  cambios para reedificar su pueblo y para este tiempo así como fue en el tiempo de Nehemías, el deseo y anhelo de Jesús es levantar una generación llena de Fe, que se inquiete y sea la que propicie cambios trascendentales a nuestro pueblo.

La generación que Dios está llamando para esta hora, será la que  obre conforme a sus propósitos, restaurando la vida moral y el temor de Dios, decididos y con la carga de ser la respuesta a nuestro país.

Para este tiempo se necesita no uno, sino toda una  generación para levantar  esta ciudad, que reedifiquen sus muros, limpiando y cancelando todo poder del enemigo y trayendo los diseños del cielo a cada lugar.

Somos hijos de Dios, restituyamos nuestra ciudad, levántate en fe porque Dios te está llamando para que formes parte de una generación diferente que haga cosas grandes y significativas para nuestro pueblo.


¡Dios te bendiga!

Pastor Richard Rodríguez. 

martes, 16 de febrero de 2016

Si las personas pudieran comprender lo que es Jesús y lo que constituye para sus vidas, no prescindirían de él. Jesús no es una religión, ni una tradición, ni solo se puede buscar para que te ayude a solucionar un problema. El hombre debe comprender que sin Jesús, tendrá una vida llena de tinieblas, pecados y desesperanza.

Cuando Jesús fue colgado en el madero, se hizo maldición para la destrucción de nuestros pecados, y solo él tenía poder de poner su vida y el poder de tomar vida nuevamente con el objetivo de que satanás no pueda tener control sobre ti. Jesús es el único que puede quitar la maldición de tu vida, él constituye la nueva criatura y la nueva creación de Dios, por eso es el autor y consumador de la fe.
Hay mucha gente que se congrega en las iglesias, pero esto no quiere indicar que sean santos y fieles, ya que cuando salen de la iglesia siguen con una vida llena de mentiras y pecados. Hermano, tienes que ser santo y fiel en tu trabajo, tu hogar, con tus amigos, familia, en todo lo que hagas y tengas. Si algo en tu vida no te permite ser santo y fiel, es preciso que te apartes y  alejes.

Es necesario que estemos en paz con Dios, el Padre y con Jesús, el Hijo, y cuando la alcances disfrutarás de la gracia y el favor de Dios en tu vida. Cuando tienes esta gracia y paz, no te habrás arrodillado a orar cuando Dios ya te habrá concedido lo que pides,  y para lograrlo es necesario que conozcas y te mantengas en Jesucristo, en todo momento, ya sea en la casa, en el trabajo o donde estés, y no solo en la iglesia. ¡No te avergüences del evangelio!

Dios quiere que Jesús se encarne en ti, se revele en ti y hable atreves de ti en todo lo que hagas y digas. No confíes en tu carne y en tu habilidad para resolver las cosas. El hombre es prospero cuando tiene la intuición y la sabiduría proveniente de Dios. No te gloríes de nada que tengas de este mundo, solo gloríate de que tengas a Cristo en tu vida. 

Cuando una persona tiene un encuentro verdadero con Jesús nunca será igual, porque será transformado y bendecido por fuerza. Cuando recibes a Jesús, él derrama inteligencia y sabiduría en ti para resolver todo lo que se te presente.

Jesucristo es el eslabón entre Dios y el hombre, es la cadena que los une, porque Jesús es Dios hecho hombre. No podemos continuar en esta vida sin conocer y tener a Jesús en nosotros.

¡Jesús es maravilloso!


Pastor Richard Rodríguez.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Muchas veces pensamos que Dios está esperando que hagamos algo equivocado para castigarnos, pero al leer la biblia nos encontramos con un Dios bueno, misericordioso y que nos ama entrañablemente. Él siempre está dispuesto a bendecirnos y a prosperarnos, sin importar las circunstancias por las que estemos atravesando, Dios nunca deja de ser bueno y con una acción puede cambiar toda tu vida.

Nos dice el Salmo 107: “Alabad a Jehová, porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia”, esto nos hace entender que Dios está dispuesto a darnos todo lo que necesitemos en nuestra vida, conforme a su misericordia y amor. El problema es que el pecado no nos deja creer en la existencia de Dios y mucho menos en su hermosa bondad y comenzamos a verlo como el culpable de todo lo malo que nos sucede, desechando sus consejos y propósito.

Quiero decirte amigo, que las malas situaciones por las que a veces pasamos no provienen de Dios, estas se originan porque tomamos decisiones equivocadas y apartadas de Él. Hoy tal vez te encuentres atravesando una situación difícil, pero si clamas a Dios, Él te librará; porque si dio su vida por ti, no fue para dejarte derrotado y a merced de los problemas. Él te ama de tal manera que te recogerá de cualquier lugar donde estés, sin importar el pecado que hayas cometido. Amigo, clama de corazón por su misericordia y Él te quitará toda carga y problema de tu vida, liberándote de la culpa y la condenación.

Apreciado lector, Dios nunca va a dejar de ser bueno porque tú seas desobediente, Él nunca va a dejar de ser compasivo cuando tú seas desleal. Él es nuestro padre celestial y un padre siempre ama por sobre todo a su hijo; cuando hace algo malo lo corrige, pero nunca deja de amarlo. Así es el amor suyo para con nosotros y mi deseo es que hoy entiendas que aunque estés pasando por problemas y dificultades, Dios puede librarte de esto, porque te ama y quiere lo mejor para ti.

¡Dios te bendiga!

Pastor Richard Rodríguez

martes, 1 de septiembre de 2015

En algún momento te has detenido a preguntarte ¿Qué paso con los que vieron la cruz donde fue crucificado Jesús?, ¿Qué pasaba por la mente de los que estaban allí?, ¿Qué vieron los que tuvieron el privilegio de presenciar el acto más grande que se haya hecho en toda la historia de la humanidad?, un acto que dividió la historia en dos y que compró la redención del hombre, el cual sin duda alguna va a determinar el destino de toda la humanidad, ya que nadie se podrá zafar jamás del sacrificio de Jesús en la cruz.

La palabra de Dios, en los cuatro evangelios nos detalla este poderoso acto desde  diferentes perspectivas. Por ejemplo, en el libro de Mateo, capítulo  27, del verso 15 en adelante, nos relata sobre los escribas y fariseos, que no lograron ver que era el mesías al que llevaban a la Cruz del calvario, ellos veían a un hombre que les era de tropiezo en su negocio y pensaban que al crucificarle se quitarían un problema de encima, ya que al hacer más milagros que ellos, al sanar a muchas más personas, al hacer en poco tiempo lo que ellos nunca lograrían hacer y sobre todo al acabar con el imperio religioso que ellos habían montado, quisieron deshacerse de él creyendo que era una persona cualquiera a la que estaban llevando a crucificar.

Pero todo esto ocurre porque Jesús vio que él podía mostrar su gran amor,  misericordia y compasión a través de su sacrificio y pesar, que él conocía los pensamientos de las personas que estaban viendo aquel acto, aquellos que se llenaban de compasión, los que se burlaban, los que se sintieron traicionados al ver que no se libraba a sí mismo de lo que le venía o los que veían a un hombre insignificante morir, en medio de todas las dudas que invadían la mente de los que eran testigo de aquel acto, Jesús sin sentirse maltratado u ofendido pensaba en el gran amor que tenia por todos y en la redención que les daría por medio de este sacrificio.

La verdad es que desconozco tu condición de pecado, pero quiero decirte que  para eso Jesús decidió morir en esa Cruz, para liberarte y absolverte de cualquier falla que hayas cometido y así poder darte una nueva vida. Realmente es triste que en ese tiempo nadie pueda ver lo que este sacrificio significaba para toda la humanidad y el cambio que traería, pero hoy tú puedes verlo y reconocer que Jesús vino a darte una nueva oportunidad de vida, de cambio, de liberación. No puedo culminar este escrito sin preguntarte ¿Qué estás viendo tú en la Cruz?  ¿Vas tú a menospreciar este sacrificio?  O ¿Vas a apropiarte de esta nueva vida que Jesús te brinda?

Dios te Bendiga.

Pastor Richard Rodríguez.